¿Que sería de El Bien Social sin nuestras entrevistas, verdad? Hoy os traigo un proyecto que lucha contra el despilfarro alimentario, ESOES Foods. Liderado por Justine y Toni, esta incipiente empresa de Barcelona está dando un golpe sobre la mesa para que acabemos con esta lacra de tirar comida. ¡Empezamos!

¿Qué es ESOES Foods?

ESOES somos una empresa de bebidas saludables y sostenibles al rescate del planeta: respondemos a la llamada del cambio climático y del desperdicio alimentario, rescatando frutas y verduras que, aun estando buenísimas, son abandonadas porque algunos piensan que no son bonitas, por desajustes entre la oferta y la demanda o por pérdidas durante la cadena distribución.

Una vez rescatadas las transformamos en deliciosos y coloridos zumos, limonadas y batidos cold pressed 100% naturales. ¡Y somos tan naturales que hasta nuestros envases lo son: botellas de caña de azúcar biodegradables!

De esta forma, no solo abanderamos la revolución #SOSFoodWaste, rescatando más de un kilo de frutas y verduras por litro, sino que también obtenemos un producto final que cuida de nuestra salud y de la del planeta.

¿Qué os motivó a iniciar el proyecto?

Ambos socios estuvimos trabajando en una empresa dentro del sector alimentario, liderando las operaciones, por lo que empezamos a tener mucho contacto con mayoristas y productores de fruta y verdura. Fue ahí donde nos dimos de bruces con el problema del desperdicio alimentario, hasta la fecha desconocido por nosotros. Fuimos indagando, más y más, y fue al descubrir la cifra de que el 45% de las frutas y verduras que se producen en el mundo no se consumen, cuando decidimos que teníamos que hacer algo.

ESOES nace para luchar contra las pérdidas y el desperdicio alimentario, pero también para concienciar y visibilizar un problema global, con grandes repercusiones económicas y ambientales, pero que sigue siendo desconocido para la mayoría de las personas. El desperdicio ocurre en todos los eslabones de la cadena de producción y consumo, y los motivos son diferentes en cada uno de ellos: no es lo mismo en los hogares, que ocurre porque ya no se puede consumir el producto, que en el campo, o en un mercado mayorista, dónde el alimento sigue siendo perfecto para el consumo humano pero se descarta por motivos estéticos o por no estar en el sitio y el momento adecuado. Queremos ser un ejemplo de economía circular, fomentar un consumo y una compra más responsable, y demostrar que el tirar no es una opción.

¿Cómo funciona el proceso de recogida de alimentos para vuestros zumos y batidos?

Nosotros de momento trabajamos con mayoristas, y recuperamos sus excedentes para reconvertirlos en nuestros productos. Para ilustrar el desperdicio a nivel mayorista me gustaría poner un ejemplo: Tenemos un mango maduro a punto de caramelo. Si este mango está en casa, está en el momento y sitio ideal, listo para que lo cortemos y lo disfrutemos. Por el contrario, si este mismo mango está en un mercado, no tiene apenas valor. Aún le quedan varios eslabones hasta que llegue a nuestra casa, y dado su estado, nunca llegará, por lo que se tira.

Uno de nuestros objetivos es empezar a trabajar directamente con productores, ya que son ellos los que más sufren las consecuencias de las pérdidas alimentarias, y queremos revalorizar esta materia prima que se pierde y mitigar sus pérdidas.

¿Cuál ha sido el mayor reto al que os habéis enfrentado con el proyecto a nivel de sostenibilidad y cómo lo habéis solucionado?

El principal reto ha sido, y sigue siendo, conseguir que se ponga en valor la apuesta hacia la sostenibilidad del proyecto, frente a otros productos similares, y que la gente esté dispuesta a gastar más por este añadido. Es por todos sabido que la sostenibilidad no es barata: en nuestro caso primero entra el tema de la materia prima. Sí que es cierto que la obtenemos a precios más reducidos, pero la logística es mucho más compleja, porque no podemos obtener todas las frutas y verduras de la misma fuente. Después tenemos los envases, que no son de plástico de un solo uso, si no que son de caña de azúcar, un material menos extendido, más escaso, pero biodegradable, que hace que tengamos un impacto menor. Todas estas apuestas hacia la sostenibilidad son las que nos diferencian de otras marcas, y por ello estamos concienciando y explicando estos valores añadidos a los consumidores, para que hagan esta apuesta.

Otro reto al que nos estamos enfrentando es a como comunicar que tipo de materia prima usamos. Como decía antes, los motivos por los que ocurre el desperdicio en casa, que la gente interpreta como que el producto ya está malo, no tiene nada que ver con el que ocurre en los puntos dónde nosotros aprovechamos las frutas y verduras. Ahí el reto reside en enseñar y explicar el problema para que la gente no confunda o malinterprete que alimentos rescatamos y en qué estado.

¿Cuál ha sido la respuesta de los consumidores a la iniciativa? ¿Cómo os habéis posicionado a nivel de valor/precio en un mercado tan saturado?

La verdad que estamos muy sorprendidos por la acogida. Hemos sido capaces de aunar dos tendencias muy en alza: la salud y la sostenibilidad, por lo que vemos que sí tenemos un hueco en el mercado, y vamos a luchar por ello.

A nivel de posicionamiento, como decía antes, tenemos un producto con un marcado valor añadido, por lo que estamos situados en una escala de precio un poquito superior a la media de los competidores. Además, este posicionamiento pretende también demostrar y enseñar que se puede transformar una materia prima que había perdido su oportunidad, en un producto de calidad, delicioso y cuidadoso. Por lo que forma parte un poco de la concienciación que queremos lograr con ESOES.

6. Habladnos un poco sobre vuestro envase biodegradable. ¿Por qué elegisteis la caña de azúcar?

Para poder hacer nuestros zumos cold pressed, y con el fin de que duren 30 días sin ningún tipo de aditivo ni conservante, los sometemos a un proceso de conservación natural, conocido como HPP, que nos permite conservar todas las propiedades y nutrientes de la fruta y verdura usada. Esta técnica, consiste en someter el producto acabado a 6000 bares de presión hidrostática, es decir, como si lo llevásemos a 60km de profundidad del océano. Para ello, se necesitan materiales dúctiles que recuperen la forma.

Teníamos dos alternativas pues, dados nuestros volúmenes, o plástico PET, o las botellas veganas que usamos, hechas de caña de azúcar. Era una apuesta arriesgada, dada la novedad del material, pero era la más acorde a nuestros valores. Por lo que decidimos ir por esa vía.

¿Dónde os gustaría ver el proyecto dentro de 3 años?

ESOES nació para convertirse en una marca referente del snacking saludable y sostenible en nuestro país, y esto lo mantenemos. Empezamos con las bebidas naturales, pero con el foco puesto a ampliar con otras líneas de snacks tanto dulces como salados, siempre usando frutas y verduras descartadas como materia prima, y siempre con la sostenibilidad en nuestro adn.

¿Cómo estáis manejando la crisis del Covid? Podríais compartir algún consejo para otros emprendedores y empresarios que nos estén leyendo?

El Covid nos ha obligado a cambiar radicalmente nuestro modelo de negocio. Hasta antes de la crisis, nosotros estábamos enfocados al canal Horeca, por lo que nuestros clientes principales eran cafeterías, y también teníamos servicios a empresas.

De un día para otro, todo cerró, por lo que nos vimos obligados a hacer un giro hacia el B2C y llegar directamente al consumidor final. Dicho esto, lanzamos una tienda online en abril, y lanzaremos en breves un formato nuevo, bastante innovador, que tenga más sentido para estar en los hogares que el que teníamos hasta el momento. Así que mi consejo sería que no hay que tirar la toalla si se cree en una idea, siempre habrá obstáculos en el camino que nos harán replantearnos las cosas, que nos harán aprender, que nos desquiciarán, y el Covid es simplemente uno más de estos.

¿Qué es para [email protected] el bien social?

Para ESOES, el bien social son todas aquellas acciones, por pequeñas que sean que tienen un objetivo más allá del propio, ya sea hacia los demás o hacia el entorno. No hay que hacer grandes actos para contribuir. Como digo Eduardo Galdeano, “Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo”.

 

Muchísimas gracias Justine y Toni por la entrevista, esperemos que sigáis ayudando a reducir el desperdicio alimentario y refrescándonos con estos zumos deliciosos!

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