Descubriendo Kistaku Upcycling, moda sostenible y circular

La sostenibilidad no tiene fronteras. De verdad. En todas partes del Mundo aparecen nuevos proyectos que nos llaman la atención y nos descubren la belleza de hacer cosas positivas por la sociedad y el medio ambiente.

Hoy hablamos con Jaira de Arriba Pascual, creadora de Kistaku, para que nos cuente sobre su proyecto y el impacto social y medio ambiental que generan.

¡Empezamos!

¿Qué es Kistaku y qué te motivó a iniciar el proyecto?

Kistaku es un proyecto de moda, que inicio para para formar parte de la economía circular. Kistaku, aplica el Upcycling, lo cual consiste en reutilizar tejidos donados, tanto nuevos como de segunda mano, con el objetivo de crear prendas y accesorios de moda con diseños exclusivos de estilo vintage.

En Kistaku tenemos 4 pilares principales:

1. Todas las prendas son hechas a mano, en casa y en buenas condiciones, defendiendo la iniciativa #WhoMadeMyclothes;

2. Los procesos de producción reducen el impacto medioambiental, a través de la reutilización y aprovechamiento de los materiales, defendiendo el movimiento #BecausethereisnoplanetB.

3. El tercer pilar se basa en promover los pequeños negocios, y disminuir el consumo de las empresas Fast Fashion uniéndonos a colectivos de Slow Fashion.

4. Finalmente, defendemos la creación y mantenimiento de la identidad personal individual, a través de los diseños exclusivos y el estilismo de la marca.

Podría decir que hay cierta motivación personal, ya que siempre me ha gustado personalizar mis propias prendas. Lo que me hacia que ya practicara la costura como hobbie. Siempre supe que si un día desarrollaba un proyecto, tendría que estar muy ligado con el bien social.

El impulso de crear Kistaku vino hace 1 año, viviendo en París, teniendo un trabajo sin muchas vistas de futuro y sabiendo que quería hacer algo mejor. Estando aquí, empecé a informarme sobre las distintas alternativas al consumo de moda en masas. En esta búsqueda, descubrí el movimiento Fashion Revolution, el cual me inspiró a lanzarme.

¿Por qué apostaste por el upcycling al crear tu marca de ropa?

A nivel personal, siempre he estado concienciada con la reutilización de materiales, o la recreación a partir de materiales que irían al vertedero, simplemente porque no nos sirven más y no necesariamente porque están en mal estado.

Cuando llegué a París comencé a investigar sobre alternativas a la moda tradicional. Informarme sobre cómo funcionan las industrias del algodón, polyester y el Fast Fashion. Estudié casos, empresas y proyectos, analicé cuál sería la mejor opción para tener mis propias creaciones respetando mis valores, contando con 0 inversión económica y pudiendo ser independiente.

El Upcycling fue para mí una opción con la que me sentía muy identificada, así como ser un
modelo accesible y factible.

¿Nos podrías explicar cómo funciona el proceso de producción de una de tus prendas?

Dado que cada prenda es de diseño único, es decir, no creo prendas en cadena o reproduzco exactamente el mismo diseño en diferentes tallas, todo comienza con la realización del diseño.

La inspiración es una virtud, la cual hay que saber recibir con brazos abiertos cuando viene, por ello, siempre me gusta crear borradores cuando una idea viene a la mente. Normalmente me gusta inspirarme en elementos de la naturaleza, en sus olores, sensaciones, texturas y colores.

Cuando el diseño está definido, paso a la realización del patrón para posteriormente realizar una prueba con telas también reutilizadas.

En upcycling, realizar una prenda es un poco diferente, pues los materiales no se eligen previamente, sino que de los que encuentras disponibles, se juega con el abanico de posibilidades. Esto me parece realmente dinámico y desafiante, lo que me encanta! Es cuando me dirijo a Emmaus Alternatives, normalmente en el distrito 20 de Paris, y elijo las telas.

Posteriormente pasaremos a la confección del diseño. Aquí es importante cómo cortar la tela para desperdiciar lo menos posible. En realidad, casi nunca vierto los retales, pues puedo reutilizarlos para otros proyectos y diseños, como bolsillos, biés, detalles de mangas y cuello, bandas para el cabello, bolsitas aromáticas u otros accesorios y complementos.

La mayoría de las veces, y esto también esta es una libertad que me gusta tener, el diseño sufre modificaciones en el camino, por tanto, nuevas ideas y versiones vienen a la mente cuando confecciono. Esta es la ventaja de ser la costurera de tus propios diseños. Una vez el diseño cobró vida, cuidamos los detalles como el etiquetado, producido también de una gran sábana de algodón reutilizada, etiquetas de papel kraft reciclado hechas a mano y bolsas de tela hechas también a mano para evitar el uso de plásticos.

Esto sería una explicación, a groso modo, del proceso de producción en sí, sin embargo, también hay que tener en cuenta las etapas de comunicación, como creación de contenidos, eventos o acciones comerciales.

¿Qué es desde tu punto de vista la moda sostenible, y cómo podríamos fomentar que más gente apostara por ella?

La moda sostenible es asumir la moda como actor social en su totalidad. La moda juega un gran papel en la vida de las personas, pues define su cultura, su identidad, nos cuenta una historia, un concepto y reivindica ideas. La moda es también arte. Sin embargo, para que tu obra suceda, debe respetar las normas del sistema económico.

La moda sostenible es asumir la responsabilidad de generar economía respetando el medio ambiente y las personas, en relación a igualdad de oportunidades y derechos humanos. Creo que para apostar por la sostenibilidad debemos reconocer que es imposible ser 100% respetuoso con todo, puesto que nos llevaría a desistir y pensar en el “para qué voy a reciclar si sé que la ciudad está contaminada de coches de gasolina”.

Sin embargo, pequeñas iniciativas y cambios en los procesos de producción y creación crean un sistema sostenible.

Por ejemplo, no podría ser una marca de moda sostenible si creo Sneakers a partir de plástico reciclado, pero se fabrican en China con condiciones de trabajo denigrantes. Sin embargo, puede todavía ser una marca sostenible si diseño Sneakers a partir de plástico reciclado, fabricados con buenas condiciones de trabajo, generando esfuerzos por implementar medidas ecológicas en etapas como el packaging y asumiendo que el transporte no será realizado en vehículos eléctricos.

Por eso creo que, la mejor manera para fomentar la moda sostenible es ser transparente y explicar a las personas la importancia de sus esfuerzos.

Paralelamente, actores externos al proyecto deben también participar, como en escuelas, actividades extraescolares, talleres donde incluir en los libros cómo respetar el medio ambiente, qué sería un ambiente saludable de trabajo y demás asuntos relacionados.

Otros factores externos muy importantes son la participación institucional y la influencia por parte de otras industrias como por ejemplo las industrias culturales.

¿Crees que habrá más concienciación sobre el consumo local y sostenible pasado el Coronavirus?

Eso espero! He leído varias conversaciones sobre este asunto, pero personalmente, creo que los humanos, al igual que aprendemos rápido, olvidamos rápido. Pienso que el consumo local, así como la moda sostenible, tiene su nicho. Con o sin crisis sanitaria, los hábitos de consumo se mantendrán de cierto modo. Puede que el Covid haya concienciado a las personas, sin embargo, de la concienciación al acto existe cierta distancia.

En mi opinión, el Covid ha generado tanto consecuencias negativas como positivas, pero no podría decir que ha sido un acto tan apocalíptico como esperábamos. Creo, que la concienciación al consumo local proviene no sólo de actos solidarios, sino de una responsabilidad social individual para el colectivo.

¿Cuál ha sido el mayor reto al que te has enfrentado al crear tu proyecto, y cómo lo has solventado?

Podría mencionar más de uno?

Dado que actualmente no tengo medios para dedicarme a tiempo completo al proyecto, quizá este sea el primer desafío. Crear un proyecto sola es muy apasionante y libertario, a pesar de que a
veces, casi siempre, necesitas que te echen una mano!

En este sentido, tengo bastante suerte de estar rodeada de gente emprendedora y motivada, por ello mis amigos suelen ayudarme con ello, pero al final eres tú quien debe siempre pone la energía para sacarlo
adelante.

La falta de contactos es otro reto a superar para un proyecto independiente creado en un país que no es el tuyo. En París hay inmensidad de oportunidades de conocer gente y encontrar tus círculos, para ello tienes que estar presente físicamente en varios eventos y socializando mucho.

El idioma sin lugar a dudas. Llegué a Paris con 0,5 de francés. Después de 1 año y medio aún me cuesta mucho comunicarme como me gustaría, y cuando digo francés incluyo también la burocracia francesa!

¿Dónde esperas ver tu proyecto en 1 – 2 años?

Tengo altas expectativas con mi proyecto. 1 o 2 años, sin embargo, me parece un periodo relativamente reducido para conseguir todas ellas. Por eso, veo a Kistaku en 1 o 2 años organizando más eventos y talleres upcycling cerca de la gente, contando con una página web consolidada así como aumentando progresivamente la visibilidad y difusión.

¿Qué es para ti el bien social?

El bien social es lo contrario al individualismo. El bien social sería lo opuesto al egocentrismo. El bien social para mí, es el acto de pensar en una equiparación de consecuencias para el colectivo. Para llegar a saber “qué es bueno para el colectivo”, simplemente piensa qué es bueno y agradable para tí, y ahí encontrarás cómo hacer el bien social.

El bien social no sólo giraría en torno a la sociedad (humanos), sino también lo que rodea a las personas; los animales, la naturaleza, los recursos que utilizamos o los lugares que ocupamos y los que no.

Como comentaba hablando de moda sostenible, ojalá lo fuera, pero estamos muy limitados, hoy día, y con el sistema del que formamos parte, a ser sostenible 100%, del mismo modo, existen limitaciones para siempre estar actuando según el bien social. No obstante, la idea es que cada uno de nosotros tuviera una pequeña intención en actuar para “el bien social”, actuar cuidando lo que es bueno para el colectivo y su alrededor.

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