L'Olivera: Una experiencia real con una empresa social

Hace aproximadamente 15 años , conocí por primera vez el pueblo y el Monasterio de Vallbona de les Monges , el más pequeño de la trilogía del Cister que forman en esta zona con el de Poblet y el de Santes Creus .

Al salir del Monasterio me dediqué a pasear por las calles del pueblo  y gracias a esto descubrí una pequeña “tienda-celler” de productos del lugar ( entonces aún no había cuajado lo de productos de proximidad , km 0 , slow-food , etc ). Reparé en las etiquetas de los vinos y vi el denominado “L’Olivera“. Aunque creo que en ningún momento mencionaban el termino cooperativa , tal vez porque en épocas anteriores se asociaba al vino que se desechaba, bien fuera por su calidad o por su alta graduación.

Hoy escribo este articulo como reparación a mi falta de conocimento de una entidad que ya hacía 25 años que había sido creada para un fin mucho mas ambicioso que obtener un beneficio económico. Su objetivo era (y sigue siendo) obtener un beneficio social y preservar unas tierras que la agricultura de gran tamaño iba diezmando; una zona rica en recursos naturales, terrenos culturales y agua (otro tesoro en extinción). Empezaron con la elaboración de vino, y les siguieron posteriormente  aceite y otros productos de la tierra.

La cooperativa se constituye en 1974 , y actualmente cuenta con unos 75 miembros. Algunos socios son personas frágiles ( discapacidad psíquica , mental o dificultades de inserción social ). Desde el año 2000 tienen un hogar-residencia en régimen de permanente apertura con capacidad para 16 personas y 7 trabajadores. En el año 2003 crean la Fundació como garante de la acción en el tiempo y promoción de nuevas iniciativas , gestionando el 0,7% de la facturación de la cooperativa , que se dedica a proyectos sociales del 3er y 4º mundo .

Posteriormente el Ayuntamiento de Barcelona les encarga la explotación de unos viñedos en Collserola , que están destinados a la producción del vino llamado de Barcelona , como marca representativa de la ciudad.

Analizando la composición del equipo directivo , podemos apreciar que la formación de los mismos es ciertamente elevada y compensada en las diferentes áreas de la empresa , lo que demuestra que para que un proyecto sea viable y duradero ha de reunir , cabeza , corazón y manos , pues solo la ilusión muchas veces no es suficiente.

Actualmente comercializan unos 17 vinos ( blancos, negros, dulces y espumosos ) , y tres tipos de aceite. Trabajan la tierra con criterios de cultura ecológica , con una producción de unas 200.000 botellas de vino y unos 40.000 kg de olivas para la producción de aceite .

La continuidad del proyecto, la superación de épocas de crisis económicas , y su finalidad siguen dando crédito a la frase de ” Otro mundo es posible , otra economía es posible ” y añadiría que NECESARIA . 

Artículo escrito por Toni Bargalló

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