¿Qué es el movimiento Zero Waste y cómo aplicarlo en nuestra vida?

En El Bien Social no paro de insistir en la importancia del reciclaje y en el uso de productos ecológicos y sostenibles, pero siempre hay un paso más que dar. Hoy vengo a hablarte del movimiento Zero Waste (también conocido en español como movimiento Cero Residuos): en qué consiste, cómo surgió y qué podemos hacer para aplicarlo en nuestro día a día.

Origen y definición del Zero Waste

La forma de definir Zero Waste es sencilla y no lo es a la vez. Se trata de un movimiento, una filosofía, una forma de vivir que nos lleva a evitar al máximo posible la generación de residuos. Se basa en un conjunto de prácticas y consejos que podemos aplicar a nuestro estilo de vida para reducir considerablemente la basura de nuestro entorno.

Para que este movimiento tenga sentido y consigamos el objetivo de residuos cero es importante implementar tres tipos de cambio a diferentes niveles:

  • Cambio personal: cada uno de nosotros debe ser consciente del gasto material y energético que genera cada una de nuestras acciones, repensando nuestra manera de consumir.
  • Cambio social: no solo debemos empezar a actuar en casa, también tenemos que llevarlo a nuestro lugar de trabajo y a las escuelas. La educación medioambiental es una de las bases más importante para que podamos seguir disfrutando de nuestro Planeta.
  • Cambio estructural: para que esta iniciativa tenga éxito, es imprescindible que se apoye a nivel administrativo y se den facilidades para que, tanto ciudadanos como grandes empresas y organismos públicos, adopten estas medidas.

artículos zero waste

En cuanto a su origen, cuando hablamos de un movimiento tan amplio y que puede abarcar casi cualquier lugar del mundo, es difícil establecer un punto inicial desde el que partir. Haré una pequeña búsqueda entre los diferentes factores que llevaron a generar este movimiento desde hace ya más de 20 años.

Fue a mediados de los 90s y principios de los 2000s cuando diferentes asociaciones y municipios (especialmente en Estados Unidos) comenzaron a adoptar medidas e impulsar proyectos que nos llevaran al objetivo de cero residuos. Al final de este artículo te incluiremos una serie de enlaces para que conozcas más blogs y comunidades que pueden echarte un cable a la hora de conocer más sobre el zero waste.

A nivel administrativo, fue San Francisco la primera ciudad estadounidense en adoptar una jurisdicción propia para reducir la cantidad de basura generada. Diferentes medidas como promover el reciclaje de plásticos o el compostaje de residuos son solo algunas de las que ha puesto en marcha la ciudad. Durante los últimos años, alcaldes de todo el mundo han visitado diferentes plantas de gestión de residuos en San Francisco para implementar algunas de esas medidas en su ciudad.

Fuentes del propio consistorio hablan de cómo ha cambiado la mentalidad de los habitantes en pocos años: pasaron de reciclar el 38% de sus residuos a más del 70% entre 1995 y 2015; y lograron reducir la cantidad de basura en basureros e incineradoras en más del 80%. La ciudad de San Francisco tiene previsto lograr el objetivo de residuos cero durante el año 2020 y, de momento, van por buen camino. Te dejo aquí un vídeo (en inglés) para que veas cómo trabaja esta ciudad su modelo de residuos.

A nivel individual, una de las mayores activistas que han dado visibilidad a este movimiento es Bea Johnson. Autora del blog Zero Waste Home (que después se convirtió en un libro vendido mundialmente), nos da consejos sobre cómo podemos reducir los residuos que generamos en casa.

Esta mujer, francesa pero establecida en California, lleva desde 2008 llevando una vida en la que tanto ella como sus hijos generan una cantidad ínfima de basura. Ella aumentó las 3R de Reducir, Reutilizar y Reciclar a cinco: Refuse, Reduce, Reuse, Recycle y Rot. Las dos novedades que encontramos aquí son Refuse (rechazar), que nos invita a negarnos a usar muchos de los elementos desechables que se nos venden; y Rot (pudrir), que hace referencia a la posibilidad de compostar nuestros desechos orgánicos para reutilizarlos y que vuelvan a la tierra.

Antes de ver cómo podemos llevar una vida lo más cercana posible al Zero Waste, cabe hacer referencia a las connotaciones ideológicas y sociales de este movimiento, altamente ligado al ecologismo, la defensa medioambiental, el comercio local y, en mayor o menor medida, a otros movimientos como el veganismo o los derechos animales.

Además, al incorporar estas rutinas a nuestro estilo de vida, seremos más conscientes a la hora de comprar. Esto tiene un impacto importante en nuestra cesta, especialmente en los productos alimenticios, ya que nos acostumbraremos a revisar las etiquetas y envasados. Así, será más fácil reconocer los más sanos, naturales y de proximidad ; y conseguiremos ayudar al Planeta y a nosotros mismos.

Como aplicar el Zero Waste a nuestro día a día

Ahora sí, vamos a ver de qué formas podemos aplicar el zero waste para generar la menor cantidad de residuos en casa (tengo otro post bastante interesante sobre como tener una oficina más sostenible por si te animas 🙂 ). Recuerda, esto es un camino largo por recorrer, empieza poco a poco y sin agobiarte, con lo que te sea más sencillo. Prueba con una semana sin comprar plásticos, o treinta días. Después podrás ir buscando otras alternativas para acercarte a ese objetivo de cero residuos.

  • Lo primero que podremos hacer, lo más sencillo, es repensar nuestra forma de comprar. Si, cuando vayamos al supermercado, optamos por adquirir productos que no estén sobreenvueltos en plástico, frutas cortadas envasadas al vacío, huevos o pan con envoltorios de plástico… ya habremos conseguido un punto importante. Mi madre dice un refrán que puede aplicarse aquí: “no es más limpio el que más limpia, sino el que menos ensucia”. Pues lo mismo, mejor no comprar plásticos de un solo uso que reciclarlos. Otra forma de contribuir al menor gasto energético en la producción de los alimentos que comemos es reducir nuestro consumo de carne o comer frutas y verduras de temporada. En muchas ocasiones, para que puedas comerte un aguacate tiene que llegar desde Sudamérica en barco; o si queremos melón en enero lo más probable es que venga de muy lejos. Las compras de cercanía también son una buena forma de contribuir a la no generación de residuos. No solo hablamos de comida, hay un sinfín de plásticos a los que podemos buscar una alternativa: cuchillas de afeitar de acero inoxidable, cepillos de dientes de bambú, compresas de tela… Incluso viajando de forma más sostenible. ¿Por qué hacer un trayecto en avión de 600 kilómetros si puedes hacerlo en tren en apenas una hora más?
  • El siguiente paso podría ser comenzar a usar envases reutilizables. ¿Compras los cereales o la pasta en paquetes de plástico? Prueba a comprar a granel con tus propios botes de cristal. ¿Sueles llevarte una botella de agua a tu trabajo? Empieza a utilizar una cantimplora de acero. ¿Te dan el pan en una bolsa? Lleva tu propia panera de tela a la panadería. Por suerte, cada vez hay más establecimientos que te permiten llevar tus propios botes y fiambreras al hacer la compra, que podrás utilizar decenas de veces.
  • ¡Do it yourself! Seguro que has visto muchos tutoriales DIY (Hazlo tu mismo) en YouTube, y es una buena forma de reducir los residuos que generamos. Puedes hacer en casa desodorante, pasta de dientes, jabones y champús… Si tienes sitio, incluso puedes plantear montar tu propio huerto urbano con tomates, lechugas, patatas… Si no, con tres o cuatro macetas puedes tener siempre frescas algunas hierbas aromáticas para hacer la comida.
  • Uno de los últimos pasos que puedes dar para conseguir un estilo de vida completamente zero waste es compostar tus propios restos orgánicos. Esto requiere tiempo y espacio, además de una compostadora (que también puedes hacer tu mismo), pero no todo el mundo tendrá la facilidad de conseguirlo. Aun así, pegunta a la gente que conoces o a agricultores de tu zona, puede que alguno sí que lo haga y puedas ayudarte con tus residuos!

Blogs y sites para conocer más

Vamos ahora a recomendarte algunas páginas webs que puedes leer y consultar de vez en cuando para conocer más sobre el movimiento zero waste, o para informarte de qué se está haciendo en el mundo para reducir los residuos. Empezaremos por blogs en castellano y luego pasaremos a otros internacionales.

EcoBlog Nonoa – Como vivir sin plástico: este blog, que nace de la mano de Yurena, lleva desde 2016 dándonos consejos para reducir al máximo nuestros plásticos y otros residuos desechables. ()

Orgranico: este otro blog lo lleva Cristina, y nos ofrece alternativas para encaminarnos hacia el objetivo zero waste y reducir nuestra huella de carbono en el planeta.

El Bien Social: puede parecer feo que me ponga en este listado pero, con toda la humildad, creo que en el blog hay una increíble fuente de recursos e información a la que puedes acercarte siempre que quieras.

La EcoCosmopolita: en este blog, nuestra amiga Yve nos muestra cómo no es tan difícil llevar una vida urbana y reducir nuestros residuos. Además, tiene una tienda (Usar y Reusar) en la que encontrarás todo tipo de artículos para llevar una vida sin residuos.

Zero Waste Home (en inglés): para empezar nuestro recorrido internacional, la primera parada es donde empezó todo, el blog de Bea Johnson. Aquí podrás encontrar mucha información sobre el movimiento.

Going Zero Waste (en inglés): al igual que en los blogs en castellano, Kathryn nos da numerosos tips para conseguir reducir todo lo posible la basura en nuestro entorno.

Por último, os dejo un par de asociaciones: Zero Waste International Alliance y Zero Waste Europe, para que estés al tanto de los últimos movimientos institucionales en este ámbito.

Para terminar este artículo, no puedo más que darte las gracias por interesarte por este tema e invitarte a que empieces, poco a poco, a reducir los residuos en casa. Pronto notaréis que se puede conseguir sin mucho esfuerzo. Además, os recomiendo que habléis del tema con vuestros amigos y les impulséis a seguir el mismo camino, para que todos vayamos tomando conciencia. ¡Incluso puedes compartir este post para que todo el mundo lo vea! Entre todos podremos hacer del mundo un lugar mejor.

Artículo escrito en colaboración con Alejandro Fernández Crespo

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